Martes, 06 Septiembre 2016 00:00

CENTRO DE SEGURIDAD EN INTERNET

El CENTRO DE SEGURIDAD EN INTERNET para los menores en España, integrado en el Safer Internet Programme de la COMISIÓN EUROPEA, tiene como principal tarea procurar un entorno seguro para los más jóvenes en el uso de internet, la telefonía móvil y las tecnologías de la Información y la Comunicación –TIC- en general.

Como Centro de Seguridad tiene encomendadas tres tareas principales:

  • La recepción de DENUNCIAS sobre contenidos amenazantes para los menores en internet, así como todos aquellos contenidos ilegales, especialmente la pornografía infantil.
  • La creación, desarrollo y puesta en marcha de LINEAS DE AYUDA profesionalizadas que permitan dar respuesta a las demandas de los menores, sus familias y/o sus centros escolares, en todo lo relacionado con la seguridad en el uso de las TIC.
  • La implantación de acciones y campañas de FORMACIÓN Y SENSIBILIZACIÓN, a través de acciones de formación en los centros escolares, asociaciones de padres y madres de alumnos, cuerpos y fuerzas de seguridad y profesionales de distintos ámbitos que trabajan con menores.
  • El Centro de Seguridad en Internet está liderado por la organización de protección de la infancia PROTEGELES, en consorcio desde marzo de 2012 con el CESICAT (Centro de Seguridad de la Información de Cataluña). Ambas entidades, con sedes en Madrid y Barcelona, desarrollan su trabajo en todo el territorio español, en colaboración además con entidades de referencia en las distintas comunidades autónomas.

PROTEGELES es la única organización española que ha conseguido su integración en el INHOPE (International Association of Internet Hotlines) y en el INSAFE (European network of Awareness Centres) dependientes de la Comisión Europea, y en eNACSO (European NGO Alliance for Child Safety Online).

El Centro de Seguridad de la Información de Cataluña (CESICAT) es el organismo ejecutor del Plan Nacional de impulso de la seguridad TIC aprobado por el gobierno de la Generalitat de Cataluña el 17 de marzo de 2009, cuyo principal objetivo es garantizar una Sociedad de la Información Segura para todos.

Desde la ecografía del tercer trimestre, hasta el primer baño en la playa. Muchos padres no dudan hoy en colgar fotos de la vida diaria de sus hijos en las redes sociales. Pero... ¿sabemos dónde está la línea roja a la hora de compartir nuestro álbum familiar? Es verdad que no es ilegal enviar imágenes de menores a través de las redes sociales siempre y cuando, recalca Javier Urra, ex Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, «no se dañen la intimidad, la dignidad y el honor del menor». Es decir, que en principio no debería tener consecuencias negativas.

El problema radica, continúa, «en que la sociedad se ha creado una necesidad urgente de exponer todo lo que hace y las situaciones familiares que se comparten son íntimas y no deberían exponerse» (Según un estudio de Samsung, en España se suben 5,7 millones de imágenes al día). «En internet todo se banaliza y las imágenes se generan para todos y para siempre. Yo, que soy padre —puntualiza este psicólogo—, no mandaría nunca las fotos de mis hijos por las redes sociales, por las consecuencias que puede tener».

Esa actitud un tanto exhibicionista es lo que Nora Rodríguez, autora de «Educar niños y adolescentes en la era digit@l» (Paidós), llama «narcisismo autista». «Tú subes doscientas fotos de tu retoño, y esperas que los demás te escriban de forma inmediata algún comentario. Y ojo como no te escriban...». En este sentido, Ramón Arno, de La Familia Digital, apela a la responsabilidad de los progenitores como titulares de la patria potestad de los niños. «Hay quien dice que el primer riesgo de los hijos en la red somos los propios padres. Es nuestra responsabilidad entrenarles e intentar que entiendan los riesgos de internet — como es el ciberacoso, etc.— a los que se pueden enfrentar cuando crezcan. ¿Cómo? ¡Predicando con el ejemplo!». «Partiendo de la base de que los padres son los responsables de la buena utilización de los datos personales de sus hijos, deben imponerles límites, pero también enseñarles a que ellos mismos sean capaces de limitar la difusión de su información personal», indica Ofelia Tejerina, abogada de la Asociación de Internautas y especializada en el tema del Derecho al Olvido.

Para Tejerina, lo que ocurre en los hogares españoles cuando los padres comparten fotos de sus hijos en internet es que «normalizan» esta conducta, que los niños interiorizan sin más. «Después no podemos pedirles a ellos que no envíen fotos por whatsapp a los 14 años, cuando ya son los responsables de sus datos, si eso es lo que han visto hacer en casa con toda naturalidad desde que eran pequeños». Para esto es necesario, afirma Juanma Romero, fundador de Adicciones Digitales, luchar contra el gran desconocimiento de los padres. Él mismo se lleva las manos a la cabeza cuando acude a impartir charlas en colegios donde habla de los peligros y consecuencias de la transmisión de las fotografías de niños. «Los padres tienen que ser muy prudentes. Deben utilizar el sentido común y ponerse en el lugar de un depredador sexual», advierte.

El número «Dunbar»

La mayor parte de los padres desconocen una práctica denominada «morphing». Se trata de individuos que copian una fotografía normal en internet, y mediante un programa de tratamiento de imágenes realizan un montaje con otra fotografía pornográfica. De esta práctica resulta una nueva fotografía en la que aparece un adulto o un niño protagonizando una imagen de alto contenido sexual. «¿Se imaginan las consecuencias que tendría que un compañero de clase descubriera esas fotos y las diera a conocer en el colegio?», cuestiona Romero. Para evitarlo, recomienda a los padres que, en el caso de enviar fotografías, nunca lo hagan con planos cortos, «más fáciles de manipular e identificar».

Pero, sin llegar a ser tan alarmistas, hay niños a los que simplemente no les gusta que otras personas les vean en un vídeo mientras hacían un divertido baile a sus padres en la intimidad del salón de su casa. «Hay que ponerse en el lugar del hijo y respetar que a ellos les puede producir vergüenza», añade el fundador de Adicciones Digitales.

Si finalmente alguien decide compartir las fotos de sus propios hijos, debe saber que es mejor que lo haga mediante el envío de un correo electrónico o utilizando un sistema similar, aconseja Guillermo Cánovas, presidente de Centro de Seguridad en Internet Protégeles y autor del blog www.ninosyadolescenteseninternet.com. «Si las publica, aunque sea en un perfil privado de su red social, las está compartiendo con compañeros del trabajo, excompañeros del colegio u otras personas a las que tenga agregadas. Si además dispone de una red social amplia en internet, y tiene agregados a cien, doscientos o más individuos, debe tratar la información que vuelque como si fuera a hacerse pública en cualquier momento. Estudios desarrollados en la Universidad de Oxfordpor el antropólogo Robin Dunbar y su equipo ponen de manifiesto que muy difícilmente podemos manejar grupos de 150 individuos y prever cómo actuará cada una de esas personas ante la información y/o imágenes que volquemos», apunta.

Indexadas en Google

Además, en función de la red social que utilice, es posible que esté compartiendo con esta plataforma la propiedad de las fotografías que comparte, o esté autorizando a que sean utilizadas sin su conocimiento. «¿O acaso alguien lee las condiciones de uso de la red social a la que sube sus fotografías?», cuestiona Cánovas. Este experto también advierte que muchas redes sociales indexan sus contenidos en los grandes buscadores como Google. «Esto permite que cualquier persona, tecleando su nombre y apellidos en el buscador, pueda llegar hasta fotografías que el usuario volcó en la red social, pero no fuera de ella. Compartir imágenes no siempre es una buena idea», concluye el presidente de Protégeles.

El problema se agrava con las separaciones y divorcios de la pareja

Por otro lado, las publicaciones de fotografías de niños suelen generar muchos problemas en los casos de separación o divorcio. A la Línea de Ayuda de Protégeles llaman y escriben padres y madres que no quieren que sus exparejas sigan publicando fotos de sus hijos en común en internet. Es frecuente que uno de los dos progenitores no quiera que el otro publique fotografías de sus hijos. En estos casos hay que recordar que se trata de una cuestión de Patria Potestad, y no de Custodia.

Es decir, ambos progenitores podrían publicar dichas fotografías si los dos mantienen la Patria Potestad. Pero, al tratarse de un tema sensible, es necesario contar con la aprobación de la expareja. Lo mismo sucede si uno de los dos progenitores quiere cambiar al niño/a de colegio… también es necesario el acuerdo de ambos.

Así mismo, hay que señalar que si los progenitores aun de mutuo acuerdo publicaran fotografías en las que se menoscabase la imagen del menor, apareciera sin ropa o cualquier otra situación similar, podría incluso actuar la Fiscalía de oficio. Es decir, los padres por el hecho de serlo, no pueden publicar cualquier fotografía.

Si opta por publicar...

Si alguien decide subir fotografías de sus hijos a su red social, debería hacerlo respetando las siguientes condiciones:

  • El perfil debe ser absolutamente privado.
  • Aun siendo un perfil privado, sólo debería autorizar el acceso a las imágenes de los niños a personas muy concretas previamente seleccionadas, y no a todos sus agregados.
  • Es importante contar con el conocimiento y autorización de la pareja.
  • Debe conocer previamente las condiciones de uso de la red social, y saber qué tipo de permisos está concediendo a la empresa que aloja las imágenes.
  • No se debe etiquetar las imágenes con el nombre de los niños, y cerciorarse de que no van a ser indexadas a ningún buscador.

 

El Centro de Seguridad en Internet www.protégeles.com, dependiente del Programa de Seguridad en Internet de la Comisión Europea, pone a disposición de las familias en España una Línea de Ayuda para casos en los que se esté haciendo un uso incorrecto de imágenes de menores de edad, y otras situaciones similares: http://www.ciberfamilias.com

Artículo extraido de ABC.es

La imagen de los menores en Internet es algo a lo que la legislación presta una especial atención. Y con razón. A poco que naveguemos por las redes sociales, encontraremos –en líneas generales y simplificando– dos tipos de padres y madres a la hora de publicar fotos: los que publican continuamente y sin ningún pudor fotografías de sus hijos e hijas (algunos ya comienzan con la ecografía) y los que no publican ninguna imagen de ellos y a lo máximo algunas sin mostrar su rostro. Entre uno y otro extremo hay matices, naturalmente.

Yo recuerdo que, cuando era pequeño, el tomar una foto era casi un acontecimiento. No todo el mundo tenía cámara fotográfica y con frecuencia se recurría a los fotógrafos profesionales. En la actualidad sigue siendo cierto que no todo el mundo tiene cámara fotográfica, pero casi todo el mundo tiene un teléfono móvil con cámara fotográfica, muchas veces de muy buena calidad. Así que tomar una foto hoy en día es algo de lo más habitual.

En algún otro artículo de este blog, por ejemplo cuando hablamos de las fotografías de tus hijos en Internet hemos comentado lo poco conveniente que es publicar indiscriminadamente fotos de los menores en la Red. Lo hacíamos desde un punto de vista de los riesgos que se pueden correr por el mal uso que se puede hacer de esas imágenes por parte de terceros. Hoy quiero hacerlo desde el punto de vista legal, porque aunque no lo sepamos, el uso de la imagen de un menor está muy bien regulado y no todo vale, aunque muchas veces lo pasemos por alto y se haga la vista gorda.

La imagen es un dato personal

La imagen de una persona, sea adulto o menor, se considera un dato de carácter personal, puesto que permite identificar a una persona. Esto viene recogido en el artículo 3 de la LOPD, y por lo tanto se trata de un dato protegido por esta Ley y por las regulaciones que la desarrollan.

Además, la Ley Orgánica 1/1982 de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen también establece que el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen es irrenunciable, inalienable e imprescriptible.

En el caso de los menores, corresponde a sus padres o tutores legales la función de velar por este derecho. Lo cual no quiere decir que el padre o la madre pueda autorizar indiscriminadamente el uso de la imagen del menor para cualquier cosa. Se trata de velar por este derecho, no de jugar con él. Recordemos que la Ley dice que es un derecho irrenunciable. De hecho el artículo 4 de la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de protección jurídica del menor, de modificación del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil dice que incluso si consta el consentimiento del menor o de sus representantes legales, el menoscabo de su honra y reputación por la utilización de su imagen en medios de comunicación puede ser objeto de actuación del Ministerio Fiscal.

Las fotos que se publican en Facebook pueden ser usadas por Facebook

Cuando te registras en Facebook, aceptas sus normas. Y una de ellas dice que:

Con relación al contenido protegido por derechos de propiedad intelectual, como fotografías y vídeos (en lo sucesivo, “contenido de PI”), nos concedes específicamente el siguiente permiso, de acuerdo con la configuración de la privacidad y las aplicaciones: nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con derechos de sublicencia, libre de derechos de autor, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook o en conexión con Facebook (en adelante, “licencia de PI”). Esta licencia de PI finaliza cuando eliminas tu contenido de PI o tu cuenta, salvo si el contenido se ha compartido con terceros y estos no lo han eliminado.

Es decir, que las fotos siguen siendo tuyas pero has concedido a la red social el derecho a utilizarlas mientras no las elimines de la red. Pero incluso si tú las eliminas pero las has compartido con otra persona en Facebook, y ésta no lo hace, pueden seguir usándolas.

Por lo tanto, tened en cuenta las consecuencias de publicar fotos de vuestros hijos e hijas en Facebook (y en otras redes sociales que tienen condiciones similares).

Las fotos de terceros en la Red

Y lo típico: publicar fotos de eventos en los que el protagonista puede ser nuestro hijo o hija, pero en los que aparecen también otros menores, amigos o familiares de ellos. Pues en sentido estricto también necesitamos el permiso expreso de sus padres o tutores legales. Es posible que a algunos de ellos no les haga ninguna gracia ver fotos de sus peques en las redes sociales. Por eso es necesario su permiso, mejor por escrito. Y tened en cuenta que ese permiso puede ser revocado en cualquier momento.

Las fotos familiares

A veces no damos la importancia que tiene a las fotos familiares y acostumbramos a compartirlas en Internet, bien en redes sociales o en blogs o cualquier otro lugar. En este sentido, la Agencia de Protección de Datos indica que no se adquiere ninguna obligación en materia de protección de datos cuando el entorno en el que publicamos datos es cerrado. Esto es, nuestro perfil no está abierto a todos los usuarios de la red social, o a los amigos de los amigos. Aún así la propia Agencia recomienda aplicar un comportamiento restrictivo por los riesgos que pueden surgir, al ser Internet un medio en el cual es muy difícil ejercer el control de las imágenes. A este respecto os aconsejo la Guía para el Ciudadano sobre el derecho fundamental a la protección de datos, de la propia Agencia Española de Protección de Datos.

Concluyendo: la imagen de los menores en la Red no nos pertenece, y ser su padre, su madre o su tutor legal no nos autoriza a jugar con este derecho, sino al contrario: debemos velar por él. Se trata de reflexionar un poco y ser conscientes del alcance, la capacidad de difusión y el escaso control que podemos tener en las redes sociales. A partir de ahí, utilizar el sentido común y conocer la legislación.

Artículo extraido del Blog: www.menoresenred.com

Martes, 06 Septiembre 2016 00:00

¿FOTOS DE TUS HIJOS EN REDES SOCIALES?

Las fotos de tus hijos en Internet. Un tema escabroso y no siempre bien gestionado. Mucho llevamos comentado en este blog acerca de los riesgos a que se exponen los menores al colgar fotos propias y de terceros en las redes sociales. Y hemos recomendado que se les advierta de que deben pedir permiso para subir fotos de sus compañeros y amigos. Y que aún así, lo deben hacer con precaución.

Y ahora, pregunto ¿hacemos lo mismo los adultos con las fotos de los menores? Cualquiera que tenga un perfil en Facebook puede hacer una revisión de sus contactos y seguramente más de uno tendrá en sus álbumes de fotos imágenes de sus hijos o hijas. ¿Qué tiene de malo?, dirá más de uno. Pues sencillamente que lo mismo que se aplica a la conducta de los menores en la Red debe aplicarse igualmente a la de los adultos.

Es cierto que las redes sociales se usan para mostrar fotos de nuestra familia a los amigos y a los familiares que están lejos. Si un tío que vive a 1000 km no ha podido venir al cumpleaños o a la Primera Comunión, puede ver fotos de la celebración a través de Facebook. El problema es que estamos exponiendo la imagen de nuestros hijos e hijas (y posiblemente de sus amiguitos y amiguitas) a todo el mundo. Sí, que seguramente tenemos restringido el visionado de las fotos a nuestros amigos, o quizás a los amigos de amigos… Pero ¿y si esos amigos o amigos de amigos reproducen nuestras fotos en sus álbumes? Ya lo hemos dicho en más de una ocasión: en cuanto subimos fotos a la Red, perdemos todo el control sobre ellas, por muchos filtros de privacidad y precauciones para que no se puedan “copiar”. Cualquier imagen que se suba a Internet se puede descargar, no hay ninguna herramienta que lo impida.

No pretendo alarmar, pero lo cierto es que parte del material de los pederastas proviene precisamente de fotos que los propios menores o padres inocentes cuelgan en sus perfiles. Fotos que en un contexto familiar no tienen mayor trascendencia, fuera de ese contexto puede adoptar otro cariz para estos sujetos enfermizos.

Lo mismo hay que decir con la participación en concursos infantiles, los típicos donde se suben fotos de los peques con el ánimo de ganar algún premio o lograr que sirvan de modelos publicitarios. La imaginación de muchos individuos es increíble y puede dar lugar a disgustos como los de una madre que denunció el uso pornográfico de las fotos de sus hijos e hijas en Internet. Son casos reales que se pueden dar.

Entonces muchos padres y madres se preguntarán de qué sirve Internet y sus herramientas si no facilitan el compartir fotos con familiares y allegados. ¿Hay que volver a los viejos tiempos en que se revelaban las fotos en papel y se enviaban por correo postal a las personas que queríamos? No es necesario tanto. Internet tiene otras herramientas más seguras para compartir las fotos con las personas que queremos. Una de ellas es Flickr, que nos da la opción de que las fotos sean totalmente privadas y sólo las podamos ver nosotros con nuestra clave, pero que también ofrece la posibilidad de enviar unas invitaciones a “pases privados” a personas concretas, pases que podemos hacer caducar cuando nos convenga.

Una vez más pongo el ejemplo de la calle. Internet es igual que la calle: no se nos ocurre pegar en la puerta de nuestra casa las fotos de nuestros hijos e hijas, aunque pongamos encima un aviso de que “sólo es para que la vean nuestros familiares”. Los tiempos evolucionan muy rápido. Antes imprimías las fotos en papel se las enseñabas a los familiares y amigos y las volvías a guardar. Ahora se publican en Internet y cualquiera puede copiarlas y usarlas donde quiera. Es decir, antes se enseñaban las fotos, ahora se regalan. Como diríamos en Galicia, es todo cuestión de “sentidiño”. Se trata de conocer las herramientas que Internet nos ofrece, saber usarlas y aplicar el sentido común.

Artículo extraido del Blog: www.menoresenred.com

HORARIO AUTOBUSES

s

DAMAS 902 11 44 92

TELÉFONO AYUNTAMIENTO

O

955 738 125

AL SERVICIO DE BURGUILLOS

ÁREA DE CULTURA, JUVENTUD, IGUALDAD, BIENESTAR SOCIAL Y SANIDAD
  • Violencia de Género
  • Infancia y Familias
  • Servicios Sociales e Inclusión
  • Atención a la Dependencia
  • Personas Mayores
  • Atención a la Drogodependencia
  • Salud y Consumo
  • Juventud y Formación
  • Escolarización
  • Igualdad de Género
  • Patrimonio y Bienes Culturales
  • Cooperación Cultural
  • Promoción de las Artes
  • Consumidores y Usuarios

ATENCIÓN AL PÚBLICO

Dirección:

Plaza de la Constitución Española nº 1

41220 - Burguillos (Sevilla)

Teléfono: 955 738 125

Fax: 954 040 250

Contactar por e-mail

Atención al público: Lunes-Viernes 7:45 a 14:30 pm

PLANO UBICACIÓN

Copyright © 2015 Ayuntamiento de Burguillos